LA FINAL MÁS PURA
LA FINAL MÁS PURA Entonces los espectadores comentaron estafados: “¿Esos quiénes son?” “Pero son clubes de ascenso” “Esos no son los del album de figuras” “¿Esperé 4 años para esto?” “¿Quién me devuelve lo que gasté?” “Es ‘el nuevo fútbol’” “Lo dejamos para la reflexión” Y así se retiraron los futboleros, los sabelotodos, los influencers, los falsos cantantes, los vándalos, las hienas, disparando improperios del castellano más putrefacto. Quedaron no más los obreros de la fábrica, los sastres, los trabajadores con sus señoras y sus niños, los milongueros de la Ribera, Palermo, Núñez, los flamencos de Flandes, la Andalucía, el Triunfo con su arte y su perspectiva del universo, los empresarios belga y árabe que levantaron sus imperios y concedieron empleo con dignidad antes del arribo de Juan Domingo a la presidencia, los que construyeron el fútbol desde la empresa como el Japón de la posguerra. Entonces acudieron aprovechando, los nativos africanos, los gitanos con sus carretas y s...