LUJOS DE ONNIS
LUJOS DE ONNIS
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Mute / Minestrone
Cabro / Vacío
Bocadillo de Vélez / Panna cotta
Es un menú ecléctico. De campeones. En la mesa de junto están dos campeones, como en la foto del periódico. Ya sé quiénes son los de los copetes en las fotos, y abajo dicen “Onnis”. Ya sé quiénes son los Onnis del periódico y de mis fantasías de los afros, el funky, los sábados de Café Concierto, "Cinderella". En TV ver otro "Fla Flu", escuchar en radio otra suite de Oscar D'León y de Nostalgia Vallenata. Ahí están juntos, Delio, Juan Alejandro, escanciando una "Mumm" más, siendo lo que quiero ser, como los dandies de “Rush Pasión y Gloria”, de traje y camisas de cuello grande. Yo quiero también lo que dicen Delio y Juan Alejandro.
*"Après du “jour” asistiré al Grand Prix de Mónaco después de la concentración antes de festejar un título o recibir un botín como el máximo anotador.
*Yo también quiero eso. Aunque me gusta el sol, la tacita de plata en la naturaleza, las ruinas, la finca, la Ciudad Bonita, la cuna de Los Comunero. Yo también quiero una tarde, como en Luis II, en el Alfonso. Ya sé también a dónde repostar, dónde acomodar, hacer la gambeta, la corrida, y la redonda descansa en los tendidos. Yo también juego con los vástagos, unos genios, “Pacho” Maurana, "Nano" Prince, “Bombillo” Castro, Plutarco Bolaños, el “Nene” Juan Carlos, y el más niño, de los Osma, le dicen “Piripi” y va a ser un anotador histórico en su tierra.
*Me gustaría jugar también con los pibes. Me satura también todos lujosos. Riva, Rivera, Benetti, los italianos son unos “fuoriclase”, e Hidalgo, Platini, unos monstruos. O jugar uno como Bianchi, colega y rival. Por cierto saludos de Di Plácido, mi par de fórmula con el “Loco” Gatti en Gimnasia.
*Qué lujo. El Roberto juega con nosotros. Con Montanini no nos va a pasar igual que con “La Barredora”. Vamos a copar el Campín o el Pascual. A seguir rompiendo redes. Yo también quiero ser el máximo goleador del país como vos en Francia.
*Qué lujo los Onnis en la mesa, elevarme, viéndolos elevarse con sus copetes, su polenta, haciendo el gol del título o el de la fecha, leyendo hazañas, récords, aquellos que no alcanzó Maradona. Soñar no cuesta, es más seguro, abundante y agradecido, en lugar de estafar mi persona, mi pelota en un álbum de figuras pobre para mentes pobres.
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